Por qué no podemos seguir viniendo a la parroquia a hacer actividades contigo?
”Una pregunta sencilla hecha por un niño de catequesis. Y el 10 de mayo de 2021arrancaba Kabia.Gracias a una intuición compartida con la parroquia y la vicaría, al apoyo de JoseIzaguirre—responsable vicarial de juventud en aquel momento— y al encuentro conAnder coordinador del grupo Biltoki (grupo de jóvenes de las parroquias de LEIOA),comenzó esta experiencia. Kabia siempre ha tenido por lema:“ser una experiencia de educación en el tiempo libre parroquial en clavegrupal que tiene como referente a Jesús y se deja guiar por sus valoresactualizados al hoy.”El primer curso 21-22 arranco tras una convocatoria que hice a través de wasap a lasfamilias que había pasado por Kate los últimos años. En los siguientes cursos unosniños y niñas se despedían, otros llegaban gracias al boca a boca. Lo que se vivía dentrose contagiaba fuera.
Cinco cursos, muchas vidas:
Curso 2021-22: 4 amatxus, 2 jóvenesmonitoras, 21 txikis y 1 coordinadora.
2022-23: 4 monis, 20 txikis y 1coordinadora.
2023-24: 4 monis, 17 txikis y 1 coordinadora. 2024-25: 4 monis,14 txikis y 1 coordinadora.
2025-26: 3 monis, 12 txikis y 1 coordinadora.En estos cinco años hemos compartido campamentos de verano, convivencias de
invierno y primavera con Biltoki, excursiones, talleres, misas, noches de pijamas, desayunos con familias, solidaridad con las Hermanas Mercedarias de Loiu, visitas a la residencia de mayores de Sondika… Pero, sobre todo, hemos compartido tiempo, valores y comunidad.
El próximo 10 de mayo de 2026, justo cinco años después de su inicio, Kabia hará un parón. Las y los monitores que han sostenido esta etapa —regalando su tiempo, su ilusión y su trabajo voluntario— cierran ahora este ciclo porque comienzan otro ciclo marcado por el fin de los estudios universitarios, la movilidad geográfica, el comienzo de la vida laboral. Sin jóvenes que dinamicen este proyecto no es posible.Pero no hablamos de final.
Jesús decía:“El Reino de Dios es como un hombre que echa semilla en la tierra… y la semilla germina y va creciendo, sin que él sepa cómo” (Marcos 4,26-27).
Confiamos en que lo sembrado en estos años crecerá. Tal vez dentro de unos años,cuando las mayores de hoy —que ahora tienen 14— quieran volver como monis. Y allí estaremos para acompañarlas.Gracias a cada monitor/a. Gracias a cada txiki. Gracias a cada familia.
Porque a veces todo empieza con una pregunta. Lo sembrado queda. Y lo que queda…algún día, sin que sepamos muy bien cómo, volverá a brotar.
Izaskun Beaskoetxea.Coordinadora del proyecto Kabia Sondika.


